El Triaje de la FP Modular: Boja
La Ley Orgánica 3/2022 nació con una ambición legítima: integrar la formación profesional en un sistema único, flexible y conectado con la realidad laboral. Sobre el papel, la norma no es «el villano de la película»; de hecho, su intención de facilitar el aprendizaje a lo largo de la vida y la acreditación de competencias es un avance necesario. La Ley Orgánica 3/2022 se presentó como la gran panacea de la formación profesional, buscando un sistema único, flexible y capaz de acreditar competencias de forma ágil. El reciente BOJA de 11 de febrero de 2026 no es más que el brazo ejecutor de esta ambición en Andalucía.
Sin embargo, mi opinión como docente y enfermera es clara: la ley no es intrínsecamente mala; lo que es letal es su aplicación en un ecosistema educativo donde estamos olvidando lo más básico: la permeabilidad de la «vía aérea» académica de nuestro alumnado.Estamos promocionando a estudiantes sin unos mínimos de matemáticas o lectoescritura.
¿Cómo va a calcular un técnico en Emergencias Sanitarias (TES) el volumen total de de aprovisionamiento en una catástrofe (logística sanitaria) o entender la farmacodinámica si tiene lagunas en aritmética básica? ¿Cómo va a codificar un TS en Documentación informes clínicos complejos si la comprensión lectora es deficiente? La ley pretende construir un rascacielos tecnológico (EdTech, IA, realidad aumentada) sobre un terreno pantanoso. Sin una base sólida en la enseñanza obligatoria, la «flexibilidad modular» se convierte en una vía rápida hacia la mediocridad titulada.
Caso práctico
La unidad de competencia ECP0362_2 (Colaborar en la preparación y ejecución de planes de emergencias y dispositivos de riesgo previsible) es el corazón estratégico de un Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) y del personal de Protección Civil.
La teoría frente al barro: El BOJA de 2026 fomenta la virtualidad y la simulación para estos módulos. Está muy bien usar una IA para simular un mapa de riesgos de un festival de música, pero colaborar en un dispositivo de riesgo previsible requiere una capacidad de análisis crítico que no se adquiere haciendo clic en una plataforma.
El vacío de base: Para elaborar o ejecutar un plan de emergencias, un alumno necesita entender la estadística, las probabilidades y tener una expresión escrita perfecta para redactar informes de operatividad. Sin embargo, la realidad es que estamos promocionando a alumnos de niveles previos sin un mínimo de matemáticas o lectoescritura. ¿Cómo va a calcular el flujo de evacuación de un edificio alguien que tiene lagunas en aritmética básica? Estamos entregando títulos de «planificadores» a personas que quizás no pueden interpretar un gráfico de densidad de población y que no necesariamente, el docente de ese momento sea el más adecuado para inculcarle ese conocimiento que debía ser de base.
El asunto es...
El sistema crea una red pública de centros de oferta modular diferenciada para optimizar recursos.
Ejemplo: Para un alumno de Emergencias Sanitarias, esto implica que puede cursar la teoría de forma virtual y realizar las prácticas en cualquier punto de Andalucía sin necesidad de autorización excepcional.
Esta «libertad» es peligrosa si no hay un control riguroso. La ley busca un marco jurídico moderno, pero si seguimos permitiendo que los alumnos promocionen sin niveles mínimos de exigencia en secundaria o FP básica, lo que estamos dualizando no es el talento, sino la mediocridad titulada.
¿Reanimación o Cuidados Paliativos?
La Ley de FP y su desarrollo en este BOJA son herramientas potentes, como un monitor-desfibrilador de última generación. Pero de nada sirve el mejor equipo si el operador no sabe interpretar un ritmo cardíaco. La aplicación de la ley se está centrando en la forma (flexibilidad, módulos, virtualidad) y olvidando el fondo (competencia real).
Como docente, me niego a aceptar que el éxito del sistema se mida en tasas de matriculación si el alumnado llega a ciclos superiores sin saber interpretar un texto técnico o realizar un cálculo básico. Si no corregimos la falta de nivel en las etapas previas, esta reforma no será una reanimación del sistema productivo, sino simplemente un maquillaje en el informe de alta de un paciente académico que sigue en parada.

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